MAN EN ESPAÑA

La revista Truck, dirigida por Javier Pedroche, en colaboración con MAN Truck & Bus Iberia analiza el futuro del transporte en la era de la digitalización. Frente a las amenazas a las que se enfrenta el transporte por carretera, la digitalización aparece como una de las herramientas fundamentales para que las empresas de transporte puedan mantener e incrementar su rentabilidad.

El Transporte del Futuro

Los retos del transporte

El cambio de hábito de los propios consumidores está propiciando una drástica transformación, tanto en la forma de entender el transporte como en las estructuras de las empresas, en un momento donde la rentabilidad de la mayoría de ellas está en precario, entre el 2,5% y el 3%, y cualquier incremento de los costes ponen en peligro su propia supervivencia.

Las empresas transportistas actuales nada tienen que ver con las existentes hace 40 o 50 años, y son las terceras y cuartas generaciones, ya con preparación universitaria, las que ahora lideran el sector. Sin embargo, sus estructuras tremendamente livianas y sus ínfimos márgenes, apenas les permite invertir en su futuro, ya que apenas tienen espacio para dedicarse al negocio en busca de la rentabilidad, la palabra clave de cualquier actividad económica.

Además, la atomización del sector, con más de 200.000 empresas, hace complicado que cualquier incremento en los costes de personal, material o consumibles puedan ser repercutidos a los cargadores, debiéndose asumir en la ya mínima cuenta de resultados propia.

Las nuevas necesidades del transporte, junto con las exigencias de los cargadores, obligan a las empresas a tener que afrontar una importante transformación para asegurarse su propia supervivencia, y en ello le va superar una serie de retos que tienen ante sí, y que podrían agruparse en cinco grandes grupos: Costes, Rentabilidad, la denominada Now Economy y la Digitalización.

  • El 25% de los viajes largos se hacen en vacío.
  • El transporte sigue teniendo dependencia del papel


Costes

Dado que resulta complicado aumentar los ingresos, reducir los costes se convierte en objetivo prioritario. Sin embargo, la estructura de costes de una empresa de transporte es compleja, aunque puede establecerse que entre el 60% y el 80% corresponden a combustible y gastos de personal.

La falta de conductores y de unas condiciones laborales que promuevan el acceso a la profesión representa un coste importante para las empresas, al mismo tiempo que les impide dar el servicio adecuado y limita la capacidad de expansión. También el ahorro de combustible conlleva la formación permanente de conductores.

Asimismo, la excesiva regulación a la que el transporte está sometido obliga a las empresas a hacer frente a una serie de normativas, con el coste adicional que eso representa.

  • Solo un control de costes mejora la rentabilidad


Rentabilidad

El transporte cuenta con un importante retraso en la modernización de sus sistemas. Controlar en tiempo real los diversos parámetros de una empresa transportista es fundamental para conseguir la máxima rentabilidad. Conocer en todo momento aspectos como la situación del tráfico, la entrada automática de pedidos, la evaluación de los conductores en aras a un mejor aprovechamiento del combustible, los tiempos y el vehículo, y, sobre todo, para tener una visión de todos los parámetros de la flota, resulta primordial para obtener una buena rentabilidad.

No obstante, este sector adolece de una excesiva dependencia del papel en su gestión, lo que impide la obtención de datos fehacientes para una mejor evaluación de la eficacia.


Now economy

El e-commerce ha modificado los hábitos de los consumidores de forma radical, y eso afecta al transporte. Ahora las entregas se hacen de forma personalizada, en modo y tiempo que exige el cliente, lo que aumenta tanto los envíos al consumidor, como la logística inversa, es decir, de las devoluciones.

Existen, por tanto, muchos puntos de envío y muchos puntos de entrega, lo que para el transporte representa todo un reto de dar respuesta a esta nueva modalidad de venta. Conocer dónde está el vehículo, el conductor y la carga en todo momento, es y mucho más lo será en las próximas décadas, un requisito indispensable para la empresa transportista.


Sostenibilidad

La sostenibilidad es ya un requerimiento principal por parte de la sociedad. Los gobiernos exigen al transporte el menor impacto medioambiental, otro reto al que deben enfrentarse las empresas del sector, ya que invertir en sostenibilidad, en camiones más limpios, en empresas más respetuosas, no significa poder recuperarlo del mercado, ya que los cargadores no estarán dispuestos a pagar más por este concepto, aunque lo exijan a sus proveedores.


Digitalización

Un nuevo parámetro que ha surgido recientemente y que subyace como un reto para las empresas, es el de la digitalización, pues conlleva un conocimiento previo de las necesidades propias y su correspondiente inversión.

Sin embargo, este concepto, que incluye la conectividad, también aparece como una gran oportunidad, no solo para las grandes flotas, sino para pequeñas y medianas empresas, ya que de ello dependerá su propia subsistencia en un futuro más o menos cercano.

El futuro de la digitalización pasa por la cooperación entre los diferentes actores del transporte.


MAN RIO

La plataforma definitiva

Con RIO, MAN aporta una plataforma definitiva para la digitalización en el transporte. Diseñado para uso en flotas mixtas, permite a pequeñas y medianas empresas la oportunidad de formar parte de la Logística 4.0.

Se trata de una solución abierta basada en la nube para todo el sector del transporte, que agrupa una serie de servicios digitales para todo el entorno del transporte y la logística. De esta forma, por primera vez, todos los implicados en la cadena de suministro estarán conectados entre sí a través de un sistema de información y aplicación normalizado con funciones de previsión.


El Transporte del Futuro

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